Los Ángeles. La ausencia de Jalen Brunson, el líder y capitán “clutch” de los New York Knicks, se hizo sentir en un momento crítico del partido. Sin su base estrella, quien está fuera por un esguince de tobillo, los Knicks colapsaron en el tramo final y cayeron 105-95 ante Los Angeles Clippers el viernes por la noche en el Intuit Dome.

El equipo neoyorquino anotó solo 10 puntos en los últimos siete minutos del partido, evidenciando la falta de dirección y efectividad en la ofensiva sin Brunson. Este marcador representa su total de puntos más bajo desde el 6 de enero, y el cuarto cuarto fue particularmente desastroso, con un rendimiento ofensivo que dejó mucho que desear.

“Será un proceso de adaptación”, admitió Josh Hart después del partido. “Esto fue en partidos consecutivos sin práctica, sin mucho tiempo, sin filmaciones, sin recorridos y todo eso. Así que será necesario un pequeño ajuste en la ofensiva, especialmente en el cuarto cuarto. El cuarto cuarto es un animal diferente”.
Falta de efectividad en la ofensiva
Los Knicks (40-23) tuvieron un rendimiento pobre en tiros, con un 39% de efectividad en general y un 27% en triples. Esta derrota marca su segunda caída consecutiva en la gira por la Conferencia Oeste, con próximos partidos en Sacramento, Portland y Golden State. Además, la racha de tres derrotas consecutivas es la más larga de la temporada para el equipo.
Brunson, quien sufrió un esguince de tobillo en la derrota del jueves ante los Lakers, estará fuera al menos dos semanas, aunque es probable que su ausencia se extienda aún más. Aunque permaneció en Los Ángeles con el equipo, no estuvo en el banquillo durante el partido, y su falta se sintió profundamente en la cancha.
Desempeño decepcionante de los compañeros
Casi todos los compañeros de Brunson tuvieron dificultades durante el partido. Miles McBride, quien reemplazó a Brunson en la alineación titular, anotó solo siete puntos con un pobre 2 de 13 en tiros. Karl-Anthony Towns falló 13 de 22 intentos, mientras que Josh Hart y OG Anunoby combinaron un decepcionante 10 de 28 en tiros. Mikal Bridges, por su parte, cometió cuatro pérdidas de balón, la mayor cantidad del equipo.
“Tenemos que adaptarnos rápidamente”, dijo el entrenador Tom Thibodeau. “Tenemos más que suficiente y tenemos que encontrar una manera de hacerlo”.
¿Qué sigue para los Knicks?
Con Brunson fuera por varias semanas, los Knicks enfrentan un desafío significativo para mantener su ritmo en la temporada. La adaptación ofensiva y la búsqueda de un nuevo líder en la cancha serán clave para superar esta racha negativa. El equipo tendrá que encontrar soluciones rápidas, especialmente en los momentos críticos del partido, si quieren mantenerse competitivos en la Conferencia Este.
